LA FONDA - HISTORIA

El 25 de Julio de 1760, Juan Prudencio Saenz de Navarrete y Vicente Ruiz de Ubago fueron comisionados por el ayuntamiento en pleno, para que gestionaran ante el Real y Supremo Consejo de Castilla la autorización para la urgente construcción de un mesón; a cuenta de los propios y ventas de la villa, para dar hospedaje a miradores provisionales, ”transitantes y viajantes” y atender a sus caballerías. Asi nacio este edificio que después de dos siglos y medio sigue siendo lugar de encuentro, descanso y buen yantar con Txisko de patrón.

Fue “maestro de arquitectura” Bernardino Ruiz de Azkárraga, vecino de Cenicero, y eligió su construcción en el lugar “qe dizen y nominan Barriquelo”. Se evaluó el proyecto en 3400 reales de vellón. Las autoridades provinciales, con la firma del Diputado General Pedro Ortiz de Zarate dieron el visto bueno al proyecto y el Consejo de Castilla cobró 69 reales por su visado.

Figuró como primer mesonero oficial de la odrería José Santos, y si hoy su existencia no se debe “a los gravísimos perjuicios que se la han seguido y seguían y a todos sus vecinos cosecheros en la retardada y mala venta de sus vinos, principal fruto de sus cosechas por faltarla alojamiento cómodo y suficiente para los arrieros y caballerías de estos”, esta casa a la que los antiguos aun llaman “La Fonda”, sigue recibiendo a vecinos y transeúntes bajo su amable construcción.

(Fuente: Imágenes de la Villa de Elciego en el s. XVIII – D. Emilio Palacios Fernández)