El cultivo del
vino en La Rioja remonta sus raíces
a la invasión Romana del Valle
del Ebro. Ceramistas famosos de Calagurris
(Calahorra), Fraccurris (Alfaro),
Vereia (Varea) y Tritium (Tricio)
que vendieron su artesanía
por todo el imperio Romano recogieron
en su cerámica los procesos
de elaboración del vino. Numerosos
hallazgos arqueológicos de
"terra sigilata" con trazos finísimos
corroboran el desarrollo vitivinícola
de la zona.
Siglos más tarde, el cultivo
del vino se refugia al amparo de los
primeros
monasterios asentados en los fértiles
Valles de
La Rioja. Gonzalo de Berceo, el
primer poema en lengua castellana
(casi con toda seguridad un hombre
bilingüe por sus conocimientos del
Euskera) no hizo sino recoger en uno
de sus poemas las excelencias de los
vinos.
La importancia y el peso específico
de este cultivo en la zona, fueron
desarrollándose a lo largo
de toda la Edad Media. El Rey Sancho
III el mayor, reconoció jurídicamente
el cultivo y comercio de los vinos
en su famoso fuero de Najera. Los
vinos del trayecto Riojano del
Camino de Santiago y la riqueza
de la zona, hicieron de ésta
una de las zonas más
"divertidas
de la peregrinación".
En el año 1653 el alcalde de
Logroño, entonces una pequeña
ciudad, terminó prohibiendo
el paso de los carruajes por las calles
antiguas para evitar el hundimiento
de las bodegas, y que las vibraciones
pudieran alterar los mostos.
Otros documentos inmediatamente posteriores,
del año 1650 demuestran la primera
referencia destinada a la protección
de la calidad de garantía de
los vinos de Rioja. En 1787 se crea
en Fuenmayor (La Rioja) La Real Sociedad
Económica de cosecheros de
la Rioja Castellana, cuyos objetivos
reconocidos eran el fomento del cultivo
de la vid, la elaboración del
vino y el desarrollo del comercio.
En el siglo XIX se fundan algunas
de las históricas bodegas de
Rioja.
A comienzos del Siglo XX, en 1902
fue promulgada una Real Orden que
definía "el origen"
de los vinos de "Rioja", orden
que culminó en la aparición
de un Decreto por el que se creaba
el
Consejo Regulador. Por último
ésta
larga trayectoria tiene su
última referencia histórica
el 3 de Abril de1991, fecha en la
que una nueva orden ministerial concedió
al "Rioja" la primera Denominación
de Origen calificada del Estado, con
su
consiguiente Reglamento de la Denominación
de Origen Calificada "Rioja"
y de su Consejo Regulador.
Sería larguísimo
el narrar todos los acontecimientos
acaecidos hasta los tiempos actuales
para que los vinos de ésta
zona hayan alcanzado el renombre mundial
que poseen. Pero sí merece
mención especial la visión
que la
Diputación Foral de Álava tuvo
después del Oidium y las fuertes
heladas repetidas entre 1855 y 1862,
que fue sensible a las necesidades
innovadoras en el mundo del vino
Rioja
Alavesa, y así, después
de múltiples medidas e
iniciativas en investigación
con nuevas plantas para revitalizar
plantaciones, calidades y consumos
puede decirse que al final fue la
campaña del "Medoc Alavés"
la que logró tales objetivos.